Jules Verne(1828–1905)
Biografía
Jules Verne (Nantes, 1828 – Amiens, 1905) fue un novelista francés, padre de la novela de anticipación científica y uno de los autores más traducidos de la historia —según el Index Translationum de la UNESCO, disputa con Agatha Christie el podio universal—. Sus «Viajes extraordinarios», sesenta y dos novelas publicadas a lo largo de cuarenta años, enseñaron a leer a generaciones enteras y anticiparon el submarino moderno, el viaje espacial y la vuelta al mundo contrarreloj.
Hijo de un abogado que lo destinaba al bufete, huyó hacia la literatura en el París de la bohemia teatral —la leyenda del niño que se embarcó de polizón hacia las Indias «para traerle un collar de coral a su prima» pertenece al mito, pero pinta al personaje—. El encuentro decisivo fue con el editor Pierre-Jules Hetzel en 1862: Cinco semanas en globo (1863) inauguró la fórmula que ambos perfeccionaron durante décadas, la aventura geográfica montada sobre ciencia rigurosamente documentada, publicada por entregas en el Magasin d'éducation et de récréation.
La década prodigiosa dio los títulos inmortales: Viaje al centro de la Tierra (1864), De la Tierra a la Luna (1865), Veinte mil leguas de viaje submarino (1870) —con el capitán Nemo y el Nautilus, su creación más honda—, La vuelta al mundo en ochenta días (1873), cuyo éxito por entregas fue tal que las agencias de viajes apostaban por el resultado de Phileas Fogg, y La isla misteriosa (1875). Verne trabajaba con ficheros de miles de notas científicas: no inventaba maravillas, extrapolaba ingeniería, y por eso acertó tanto —el submarino eléctrico, el módulo lunar lanzado desde Florida— que el siglo XX lo leyó como profeta.
Su vejez oscureció la fórmula: las últimas novelas (Los quinientos millones de la begún, El dueño del mundo) desconfían de la técnica que su juventud celebró, anticipando la ciencia ficción crítica. Concejal de Amiens durante quince años, sobrevivió al disparo de un sobrino perturbado que lo dejó cojo, y murió en 1905, diabético, trabajando hasta el final.
Su posteridad es doble: menospreciado durante décadas como «autor juvenil», fue reivindicado por la crítica francesa del siglo XX como estilista y visionario, y su influencia confesa alcanza de la ciencia ficción entera a los pioneros reales del espacio y el submarino. Pocos escritores han fabricado tantas vocaciones científicas; ninguno, tantas ganas de viajar.