al estilo deBruno Schulz
En la isla olvidada donde la niebla amasa realidades, Jacob, último habitante, custodia el silencio. Su existencia transcurre entre ecos y derrotas, hasta que en la Bahía de los Ecos emergen tres figuras de tiempo puro. No son espectros ni ángeles, sino visitantes de un futuro lejano que investigan los vestigios de una catástrofe olvidada. Jacob, cuya mente ya confunde el sueño con la vigilia, siente una antigua confirmación ante su presencia. Estos seres translúcidos, que se deslizan sin dejar huella, encarnan la nostalgia que ha alimentado su soledad. Su llegada despierta en él una pregunta que podría disolver los límites de su realidad: ¿son testigos o profetas de lo que aún no ha ocurrido?